Maravillas de nuestro cuerpo.
La inteligencia digestiva
Por Omar Ramirez
La vida es una manifestacion de la existencia. Toda entidad es una organización manifiesta de una inteligencia. Toda vida posee una estructura inteligente en la que se expresa hacia cualquier realidad donde los seres construyen significados.
La materia o energia en que se hacen presentes son en si mismos maravillosos sistemas minimos a complejos de manifestacion de como el infinito se materializa en cada cuerpo vivo.
La vida es un prodigio no visto ni apreciada porque es de origen divino. La vida no empezo en la tierra. Los seres humanos no empezamos cuando nacemos en un parto. El nacimiento es solo una forma de manifestacion en la carne para vivir en una fraccion de espacio-tiempo determinado correspondiente a tomar un tabernaculo para continuar en la eternidad en la forma que Dios tiene.
Las maravillas de nuestro cuerpo
Cada dia, desde diversas disiciplinas se descubren nuevas visiones de la dimensiones del ser y su vestidura carnal. Nos movemos en un medio divino cuya comprension no alcanza a la conciencia de vigilia pero si a nuestros organos internos. Los cuales no podemos manejar; cajas negras, accesos prohibidos a la mente. Como el sistema nervioso autonomo y otros olvidados como la inteligencia digestiva que de ser consciente seriamos Dioses o nos auto-destruiriamos
Enfermamos porque entramos en conflicto con la verdad. Nos volvemos oscuros en la ignorancia mas supina enfermanos en el cuerpo, las emociones y en el espiritu porque nos faltan verdades luz o inteligencia para vivirlas Nos degradamos en las transgresiones o pecado a la ley y la justicia, a la verdad y a la inteligencia que es el bien.
Inteligencia digestiva
Ser es tomar desiciones. Tomamos desiciones cada instante en todo y al hacerlo resistimos las conseuencias, comemos y dejamos que nuestro sistema digestivo resuelva lo bueno y malo de nuestras actos- La digestion es un proceso complejo de ruidos y aromas. Pero lo cierto es que el proceso digestivo es uno de los más exigentes, lentos e importantes de los que realiza el organismo, básico para disfrutar de una buena calidad de vida
Una obra reciente de la doctora Irina Matveikova, licenciada en Medicina y especializada en Endocrinología y Nutrición Clínica por la Universidad Estatal de Medicina de Minsk (Bielorrusia) www.inteligenciadigestiva.com,
Nos da una nueva dimension nunca pensada de la nutricion y del proceso que corre oculto al interior del organismo pero que sin embargo sus resultados pueden alterar significativamente nuestra vida presente como nunca se habia pensado.
Agunos datos importantes son: el 90% de la serotonina se segrega en el intestino. Cabe notar que es un porcentaje significativamente alto.
La Dra Irina Matveikova nos dice; La serotonina del Sistema Nervioso Central (del encefalo), posibilita la intercomunicación neuronal, entre todas las partes del cerebro, esto es multiples funciones. La mas importante es la de regular el estado de ánimo (la sensación de calma y de bienestar), el apetito, el sueño, la contracción muscular y además, y entre otras muchas utilidades, interviene en funciones cognitivas como la memoria y el aprendizaje.
A pesar de que en el cerebro sólo producimos el 10% de la serotonina corporal, está cantidad es de vital importancia para el ser humano y se muestra suficiente para mantener nuestra salud, bienestar y felicidad.
La complejidad del organismo no ha sido aun develada a pesar de creer que lo sabemos todo. Nuevos datos y descubrimientos como estos nos abren ventanas de verdad para una nueva comprension de nuestro organismo. El suave balance de las glandulas de secresion interna regulada por la hipofisis mantiene el llamado homeostasis interno cuya alteracion deviene en altibajos en el biemestar y salud final
Cuando hay problemas con la producción/liberación de la serotonina y, sobre todo, cuando el tiempo de su acción interneuronal es demasiado corto, la persona experimenta síntomas muy variados que pueden resumirse en una sola palabra: la depresión.
La Dra Irina Matveikova nos dice en su obra:
Los psicofármacos que se prescriben de forma masiva para la depresión pertenecen al grupo de inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina. Estos medicamentos favorecen la comunicación neuronal prolongando la fase activa de esta hormona. Y es cierto que con aquella influencia psicofarmacológica conseguimos controlar la enfermedad y el ánimo del paciente.
Por increíble que parezca sabemos que el 90% de la serotonina corporal está producida y almacenada en el Sistema Nervioso Entérico, en “nuestro segundo cerebro”, el digestivo. Esta hormona tiene aquí la función de regular los movimientos musculares peristálticos y amplifica las transmisiones sensoriales “básicas”, relacionadas en primer lugar con la supervivencia, pero, además, vinculadas a la defensa, la intuición, el sexo, la nutrición y los diversos deseos e impulsos (que ya con la evolución hemos aprendido a suprimir e ignorar). Esta cantidad lógicamente mayor, el 90%, de la serotonina del segundo cerebro también es de suma importancia.
Cuando hay problemas con la función neuronal digestiva y la producción de la serotonina por allí es escasa, la persona experimenta el estreñimiento, la digestión pesada, “el estancamiento” y “la pesadez” en todos los niveles y sentidos. Los cuadros de la personalidad de éstas personas y sus manifestaciones cognitivas están ampliamente descritos en su obra.
Por el contrario, cuando hay una producción y una actividad elevada de serotonina en el sistema digestivo, alcanzando incluso un cierto desequilibrio y una reactividad / sensibilidad “desbordada”, observamos, localmente, los síntomas del Intestino Irritable con todo su abanico de manifestaciones. Las personas que sufren “estrés o neurosis digestiva” tienen características psico-emocionales y conductas personales/sociales muy especificas.
Es fácil observar que las personas que padecen depresión, generalmente sufren estreñimiento y problemas digestivos, mientras que las personas con Síndrome de Colon Irritable tienden a la ansiedad, a los ataques del pánico, a los trastornos de atención y a la hiperactividad. Es decir, de igual modo que ocurre en nuestro cerebro, ocurre en nuestro intestino y viceversa.
Por supuesto, siempre existen casos que no encajan en estos patrones psicológicos.
Volvemos a los antidepresivos, que, como decimos “tratan” y activan la serotonina del cerebro superior. Son fármacos selectivos, que se supone que influyen solamente en el sistema nervioso central. Sin embargo se ha observado que las personas que siguen un tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, en un principio mejoran bastante su función digestiva y se alejan del estreñimiento, lo que les alegra mucho.
Sin duda, es un efecto “bueno” periférico del tratamiento con antidepresivos centrales. Desgraciadamente, lo que se ha observado es que con el tiempo la estimulación continua de la serotonina intestinal nos lleva a un “agotamiento y resistencia” a nivel neuronal digestivo. Es decir, después de 3 ó 4 años de tratamiento continuo en dosis importantes con antidepresivos centrales, el paciente vuelve experimentar problemas digestivos y en una escala mayor, alcanzándose estreñimiento grave y trastornos digestivos.
Un gran desafío que interesa a la comunidad científica y a la industria farmacéutica es encontrar un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina que pudiera funcionar exclusivamente en el nivel del segundo cerebro, el digestivo; sería una revolución en los tratamientos de las enfermedades funcionales del sistema digestivo y una apertura a los nuevos fármacos. Pero nuestro segundo cerebro no es fácil de controlar con fármacos. Es un ente rebelde y autónomo, quien guía nuestra intuición, percepción y otras sensaciones muy importantes.
En casos de un tratamiento prolongado de la depresión,es recomendable revisar la dosis del fármaco y, quizás, variar o alternar con otro medicamento, aunque del mismo grupo, y, por supuesto, ¡todo bajo estricta coordinación psiquiátrica! Se cree que el cambio suave de la dosis y de la medicación previene problemas digestivos y la resistencias serotónica en el nivel intestinal. Además hay que recordar que este “bienestar” y equilibrio emocional que uno recupera tomando antidepresivos es una oportunidad para re-cobrar la motivación y empezar a trabajar con el psicoterapeuta, resolviendo los problemas personales e implementando pequeñas diferencias en la actitud diaria.
¿Por qué no intentar liberar y activar nuestra propia serotonina digestiva de un modo más tradicional y sencillo?… El calor, un masaje reflexologico suave y dulce de la tripa, la respiración abdominal, un ritual de meditación, los mimos, la acupuntura y…una buena alimentación pueden ayudarnos a obtener mucha serotonina sin contraindicación alguna y en forma natural.!
Hagámoslo abriendo un foro para "Gastronomía", otro para "Poesía", y así sucesivamente.
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