MENSAJE DE LA PRESIDENCIA DE ÁREA
Boanerges Rubalcava, un apreciado líder de la Iglesia que tuve en mi juventud, de vez en cuando me envía correos compartiendo algunas historias interesantes que encuentra en internet. Éste es un resumen que alguien llamado Andrew hizo en 2009 de un evento que ocurrió en 2007. Yo tuve que ir al relato original para precisar algunos detalles:
"A las 0751 hrs del viernes 12 enero 2007, en una estación del metro d Washington, DC, un hombre con un violín tocó seis piezas d música clásica durante cuarenta y tres minutos. Durante s tiempo, 1'097 peronas pasaron cerca d él, mucha d las cuales c dirigían a sus trabajos. Después de tres minutos, un hombre d edad media c percató dq un músico estaba tocando; c detuvo por unos segundos y entonces c apresuró para no llegar tarde a su trabajo.
A los cuatro minutos, el violinista recibió su primer dolar: Una mujer echó dinero en el estuche del violín q estaba en el suelo, pero continuó su camino.
A los seis minutos, un joven c recargó en la pared para escucharlo y después, mirando su reloj, empezó a caminar otra vez.
Diez minutos: Un ninio d tres anios d edad c detuvo, pero su madre lo jaló con prisa. El ninio c paró para ver al violinista nuevamente, pero su madre lo jaló con más fuerza y el ninio continuó caminando, mirando hacia atrás por todo el camino. Esta acción fue repetida por varios ninios. Cada padre o madre sin excepción, obligó a sus hijos a moverse rápidamente.
Cuarenta y tres minutos: El músico continuó tocando. Sólo seis personas c detuvieron para escucharlo durante un breve tiempo. Veintisiete dieron dinero, pero continuaron su camino a un paso normal. El hombre obtuvo $32.17 dólares.
El hombre terminó d tocar y reinó el silencio. Nadie c dio cuenta. Nadie aplaudió, ni hubo reconocimiento alguno. Nadie sabía esto, pero el violinista era Joshua Bell, uno d los músicos más reconocidos del mundo con un violín de $3.5 millones d dólares. Dos días antes, Joshua bell llenó un teatro en Boston en donde las entradas valían un promedio d cien dólares cada una".
Ésta es una historia verdadera. El que Joshua Bell tocara su violín de incógnito, vestido con unos jeans y una cachucha, fue organizado por el periódico "The Washington Post", como parte de un experimento social respecto a la percepción, gusto y prioridades de las personas. Preguntas que surgieron:
En un ambiente común, a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿nos detenemos para apreciarla? ¿reconocemos el talento dentro de un contexto inesperado?
La conclusión posible que se dedujo de este experimento fue:
"Si no disponemos de un momento para detenernos para escuchar al mejor músico del mundo, tocando algunas piezas de la música más fina jamás compuesta, con uno de los instrumentos más bellos jamás creados, ¿cuáles cosas más se nos están pasando desapercibidas?
Esta historia me hizo reflexionar acerca de un instrumento de valor incalculable que tenemos los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días: ¡El Libro de Mormón! Sus ensenianzas nunca deben pasar desapercibidas. Un ejemplo de una ensenianza de Nefi, que puede cambiar para bien en nuestras vidas y nuestro comportamiento está en 1° NEFI 17:35 He aquí, el Senior estima a toda carne igual; el que es justo es favorecido de Dios... Nefi, en el primer versículo del primer capítulo del Libro de Mormón, da testimonio de esto: Yo, Nefi, nací de buenos padres y recibí, por tanto, alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre; y habiendo conocido muchas aflicciones durante el curso de mi vida, siendo, no obstante, altamente favorecido del Senior todos mis días... (1° NEFI 1:1). ¿Era justo Nefi? ¡Claro que sí! Si somos justos, ¿el Senior nos favorecerá como a Nefi? ¿Por supuesto!
Cristo mismo da testimonio de esto. Cuando se estaba cumpliendo la profecía de Samuel el Lamanita de que entre las seniales de la muerte de Jesucristo habría tres días de tinieblas, se partirían las rocas y habría grandes cataclismos, se oyó la voz del Senior, en medio de la obscuridad diciendo:
Y he hecho que vengan muchas grandes destrucciones sobre esta tierra, y sobre este pueblo, a causa de su iniquidad y sus abominaciones.
¡Oh vosotros, todos los que habéis sido preservados porque fuisteis más justos que ellos!, ¿no os volveréis a mí ahora, y os arrepentiréis de vuestros pecados, y os convertiréis para que yo os sane? Si, en verdad od digo que si venís a mí, tendréis vida eterna... (3° NEFI 9:12~14).
Alguien dirá: "Pero también hay justos que mueren en circunstancias inexplicables". Y yo lo referiría a la ensenianza del capitán Moroni, cuando éste se queja a Pahorán de la negligencia del gobierno en ayudar al ejército, sin saber que el gobierno era asediado por los realistas. Moroni le dice: Porque el Senior permite que los justos sean muertos para que su justicia y juicios sobrevengan a los malos. Por tanto, no debéis suponer que se pierden los justos porque los matan; mas he aquí, entran en el reposo del Senior su Dios (ALMA 60:13).
¿Cómo entonces, podemos ser justos? La Guía para el Estudio de las Escrituras, nos dice:
Justo: Ser recto, santo, virtuoso, íntegro; obedecer los mandamientos de Dios; evitar el pecado.
Un ejemplo reciente de cuando uno se embarca en una obra justa:
A mediados del mes de abril 2011, los miembros de la Estaca Zamora México, rentaron un autobús para dirigirse al Templo de Guadalajara. En el autobús iban líderes, hermanos adultos, ancianos, hermanas embarazadas y ninios pequenios para efectuar ordenanzas sagradas en el templo. Media hora antes de llegar a Guadalajara, dos unidades: un camión de carga y un automóvil realizaron una maniobra irresponsable, e hicieron que el autobús cayera en un lugar pedregoso, dando varias vueltas y quedando con las llantas hacia arriba. El chofer del autobús rompió el parabrisas y por ahí salieron uno a uno los pasajeros. El autobús empezó a incendiarse y dos hermanas sufrieron danios físicos por lo cual el chofer fue llevado a la cárcel. El accidente fue tan aparatoso que cuando llegaron las ambulancias, preguntaron dónde estaban los muertos.
El obispo declaró que el chofer no tuvo la culpa y las hermanas, después de ser ungidas por el presidente de estaca, fueron dadas de alta casi de inmediato. Cuando el chofer, que era el único no miembro observó la escena, sus palabras fueron: "¡Su Iglesia es verdadera!" pues él había escuchado la oración que se hizo antes de partir en la que se pidió que se protegiera en el viaje al chofer y a los pasajeros.
Todos regresaron a Zamora, pues ya no llegaron al templo. Poco después, mientras el presidente de estaca y el obispo estaban por iniciar el servicio sacramental, vieron con lágrimas en los ojos cómo llegaba el chofer y su familia a los servicios.
El chofer ya se bautizó, pero lo más impresionante que habla de la fe de los miembros, es que el tercer sábado de mayo (cinco semanas después), los hermanos rentaron otro autobús, contrataron al mismo chofer y llegaron al Templo de Guadalajara para efectuar las ordenanzas que no pudieron hacer las semanas antes. No cabe duda que el Senior los preservó por haberse embarcado en una causa justa.
Les testifico, mis queridos hermanos y hermanas, que si buscamos los atributos que nos harán ser justos, el Senior nso preservará en esta vida y en la vida venidera. Testifico que Jesucristo es nuestro Salvador, es nuestro Redentor y que debemos estar eternamente agradecidos con Él, por haber preservado los anales que se convirtieron en ese preciado legado que es El Libro de Mormón.
«Liahona÷diciembre×2011» 
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